El beneficio de compartir valores

 20 años creando valor social y económico 

Cuando todavía el término de responsabilidad social empresarial ni existía, escribimos en 1997 El Beneficio de Compartir Valores, libro de referencia para los profesionales que por aquel entonces se dedicaban a gestionar en sus empresas actividades de acción social, patrocinio y mecenazgo. A partir de nuestros conocimientos, aportados a clientes como Telefónica, desarrollamos una metodología propia que sirvió de guía para que muchas de las empresas de nuestro país gestionaran este tipo de actividades con un sentido más estratégico. Por aquel entonces, las empresas realizaban mayoritariamente estas actividades de forma reactiva, sin un foco específico, sin integrarlas en su estrategia y sin un retorno claro.

En El Beneficio de Compartir Valores, centrábamos nuestro discurso en la importancia de que las empresas focalizaran en primer lugar sus actividades entorno a causas que estuvieran alineadas con los valores de sus clientes y consumidores y con los valores de sus marcas. A partir de la identificación de la causa, el paso siguiente era diseñar e implementar programas propios  que contribuyeran a la consecución de objetivos estratégicos de la marca y facilitaran la comunicación y  la participación de los clientes.

Un ejemplo de aquella época es EducaRed. Junto con Telefónica, diseñamos y pusimos en marcha este programa, que facilitó la introducción de  Internet en las escuelas, a través de promover el uso educativo de las TIC, convirtiéndose en la principal iniciativa educativa de una empresa privada en nuestro país, por su innovación, alcance e impacto.

El beneficio de compartir  valores