La colaboración entre empresas, asociaciones y la administración en el sector social en #ffbcn

03-07-2014

Juan Mezo participó como experto en #ffbcn Fàbrica Futur Barcelona, promovida por el Institut de Cultura de Barcelona y la Obra Social “la Caixa”.

Esta iniciativa quiere ser una plataforma que genere recursos, herramientas y visiones para construir el futuro. En ella, diez jóvenes talentos impulsan proyectos sobre el futuro en diez ámbitos. Juan Mezo participó en el ámbito de “la comunidad” hablando sobre las relaciones entre empresas y organizaciones.

A continuación reproducimos la entrevista que recoge la participación de Juan Mezo en #ffbcn.

 

Más allá de crisis coyunturales, Juan Mezo, socio director de Valores & Marketing, defiende una sociedad más solidaria, equitativa, sostenible y humanista. Sin ir más lejos, lleva más de 15 años colaborando con Fundació Arrels, que ayuda y ampara personas que viven en la miseria. Le gusta hablar de personas por encima de colectivos abstractos. En la era digital, todavía hay lugar para el factor humano.

 

¿Las marcas tienen un amplio recorrido en el ámbito de la solidaridad?

Vivimos en una sociedad donde las personas debemos ayudarnos las unas a las otras. No es fácil porque tenemos relaciones más superfluas y más distantes. Estamos conectados pero nos faltan conexiones personales. Nos conectamos con la otra punta del mundo pero a veces ni siquiera conocemos a nuestros vecinos. En el futuro tenemos que ir hacia una sociedad más cohesionada donde se valore más las personas y nos interesemos más por los individuos que tenemos a nuestro alrededor. Este sentimiento comunitario debemos desarrollarlo desde todos los ámbitos. Al fin y al cabo somos individuos que interrelacionamos en diferentes ámbitos: en lo personal, en lo familiar, en la amistad, en el laboral y en el comunitario. Y en este último punto es donde entran en juego las marcas. Las personas que están trabajando en una empresa o en un entorno laboral determinado no son ajenas a lo que está pasando en la sociedad. Desde dentro de las empresas se pueden cambiar cosas y la compañía como tal también es un actor fundamental para impulsar cambios. La empresa hoy en día es un ámbito donde se pueden desarrollar mejoras a nivel personal y laboral. Por lo tanto, tenemos que trabajar en la relación del mundo de la empresa y la sociedad.

 

¿En la relación de empresa y ONG, salen ganando las compañías?

Hay de todo. A veces la empresa quiere utilizar la ONG para hacer cosas pero también puede ocurrir todo lo contrario, aunque sea con un objetivo loable. Es un proceso de aprendizaje compartido. Lo importante es que las colaboraciones sean de beneficio mutuo y que se consiga un win-win. Se trata de un esfuerzo notable ya que conlleva que tanto la empresa como la ONG tengan que renunciar a algunas cosas para un bien común. Porque si cada uno se mira el ombligo y sus propios intereses se crea una dinámica utilitarista. Por otra parte, las empresas deben adaptarse a un proceso de maduración. Se debe llegar a una filantropía estratégica, que se basa en el hecho de que la empresa busca una colaboración que tiene sentido para su negocio, su misión corporativa y formará parte de sus valores.

 

¿Vamos hacia la colaboración más estrecha entre empresas y asociaciones?

Creo que sí. Pero la sociedad todavía es inmadura en este aspecto. Llevamos muchos años de retraso en relación con otros países y las ONG tampoco llevan tantos años en funcionamiento. Algunas, sin embargo, ya están muy maduras. Fundació Arrels, por ejemplo. Entré a colaborar hace 15 años y era una asociación muy pequeña y básicamente de voluntariado, y hoy en día se trata de una fundación profesionalizada, bien organizada, que trabaja muy bien y tiene muy claro cuál es su misión. No sólo de ayuda a las personas sino también de colaboración con la administración para ver cómo se mejora el acceso a la vivienda social o de trabajo con empresas para que también se impliquen.

 

Se ha referido en alguna ocasión que las ONG deberían invertir más en comunicación. Pero ya llevan a cabo grandes campañas de publicidad y marketing, ¿verdad?

Si hablamos en general de las ONG hay un avance importante. Pero las pequeñas asociaciones todavía están muy centradas en su trabajo diario. A pesar de todo, se está produciendo un cambio en el terreno de la comunicación. Por ejemplo, las asociaciones que empiezan ahora centradas en las discapacidades y las enfermedades. Si quieres acercarte a la gente hay que comunicar. Pero todavía cuesta mucho.

 

¿Tendemos hacia una sociedad más solidaria o todo lo contrario?

No sé si vamos, pero tenemos que ir hacia una sociedad más solidaria. Es verdad que cada vez hay más voluntarios y que la crisis nos ha hecho más sensibles y más conscientes de las dificultades que existen. Veo mucha gente implicada, que quiere hacer muchas cosas; empresas que se están involucrando. Creo que las causas sociales deberán tratarse de manera más profesional y esto implica muy buenos profesionales trabajando en este ámbito. Y eso es una buena herramienta de futuro en el ámbito laboral. El tercer sector ya representa un volumen de trabajo destacado. Más de lo que parece.

 

Los más optimistas opinan que se están corrigiendo desigualdades entre el primer y el tercer mundo. ¿Qué le parece?

En este aspecto pienso que para que unos crezcan otros deben disminuir. Son vasos comunicantes. Igual que en el campo climático lo que ocurre en China repercute aquí, en la economía también se producen cambios a escala global. Debemos aprender a vivir con menos para que otros puedan vivir un poco mejor.

 

Entrevista original en catalán en #ffbcn

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